Preparemos los caminos del Señor

El tiempo de Adviento debe inspirarnos grandes deseos de entregarnos a Dios, de preparar nuestro corazón para recibir la plenitud de Sus gracias y disponernos a renacer con Jesucristo, o, para decir mejor, a aprovechar los frutos de Su nacimiento por la unión que nosotros debemos tener con Él, y que el sólo amor de Dios puede formar en nosotros.