Preparemos los caminos del Señor

El tiempo de Adviento debe inspirarnos grandes deseos de entregarnos a Dios, de preparar nuestro corazón para recibir la plenitud de Sus gracias y disponernos a renacer con Jesucristo, o, para decir mejor, a aprovechar los frutos de Su nacimiento por la unión que nosotros debemos tener con Él, y que el sólo amor de Dios puede formar en nosotros.

La Cuaresma

La Cuaresma nos va a asociar a la obra redentora del Salvador efectivamente por el ayuno y las otras prácticas de penitencia. No hay Cuaresma que merezca tal nombre sin un esfuerzo personal para rehacer la vida y vivirla con más fidelidad, y para reparar con algunas privaciones voluntarias las negligencias de otros tiempos…