El Gloria Patri (Gloria al Padre)

Al decir esta alabanza, nos inclinamos con respeto para adorar a Dios nuestro Creador y Maestro Soberano. -Nos elevamos a las palabras «y a la Madre de Dios», porque no adoramos a la Santísima Virgen.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, y a la Madre de Dios. Como era en el principio, ahora y siempre. Por los siglos de los siglos. Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.