Para adelantar la hora de la salvación de la Iglesia y del mundo, ¡supliquemos a Dios que levante a Santos!

¡Oh Dios mío, levanta a santos entre nosotros! A través de ellos, que la Iglesia triunfe en su lucha contra el infierno desatado. Y, por el poder del Espíritu Santo, establezca el Reino de Cristo en toda la tierra, para que la paz del cielo habite allí para siempre.
¡Oh Dios mío, levanta a santos entre nosotros!

Mon Jésus, pardon et miséricorde!
Par les mérites de Vos saintes Plaies et les douleurs de Votre Mère.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.