Oración enseñada por Nuestra Señora de Fátima

Sacrifíquese por los pecadores y diga a menudo, pero especialmente haciendo algunos sacrificios: Oh Jesús, es por Tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de las ofensas hechas al Inmaculado Corazón de María.

Después de cada décima cuenta de su rosario, digan:
Oh Jesús mío, perdónadnos nuestros pecados, libradnos del fuego del infierno y llevad al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Vuestra misericordia.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.