This post is also available in: Français English Italiano

Es el deber de todo cristiano ofrecer oraciones y sufragios por el eterno descanso de las almas de aquellos que han muerto.

Desde el profundo abismo de mis males, yo Os invoqué, Dios mio, y dije: Señor, atended a mis clamores: Inclinad Vuestros oidos a la voz de mi oración. Es verdad, que si miráseis al número de
los pecados y a su gravedad, nadie podría comparecer en Vuestra presencia. Pero sois un Dios clemente; y apoyado en Vuestras promesas infalibles, me alienta la esperanza del perdón. Mi alma descansa en Vuestra palabra santa, y confía encontrar en Vos la salud apetecida. Desde la aurora hasta al caer el sol, espere en el Señor Su pueblo de Israel. Porque en Él está la misericordia, y la abundancia de bienes para la redención. Y Él mismo será el que librará á Israel de todos sus pecados.
V/ Señor, dadles el descanso eterno.
R/ Y brille para ellos la luz eterna.
V/ Que descansen en paz.
R/ Amén.
V/ Señor, atended a mi oración.
R/ Y lleguen mis clamores hasta Vos.
V/ El Señor esté con vosotros.
R/ Y con tu espíritu.
OREMOS, Señor Dios, Criador y Redentor de todos Vuestros fieles: conceded á las almas de Vuestros siervos, el perdón de todos sus pecados; a fin de que por nuestros piadosos ruegos, alcancen de Vos la indulgencia que siempre esperado de Vuestra misericordia. Hacedlo, Señor Jesucristo, Vos que vivis y reinais con Dios Padre y el Espíritu santo, por los siglos de los siglos. Amén.