Para obtener una gracia especial

San José es poderoso sobre el Corazón de Jesús y María, esos Seres a los que tanto amó y sirvió tan bien durante su vida.

Glorioso San José, mi protector y padre, me dirijo a ti con confianza. Por el afecto que os unió a la Virgen Inmaculada, Madre de Dios, por el amor paternal con que rodeasteis al Niño Jesús, os ruego que me consigáis, con el amor de Jesús y de María, la imitación de vuestras virtudes y sobre todo la gracia de… (Exponga aquí el objeto de su oración.)
Quitadme todo lo que sea un obstáculo para mi salvación y sed mi guardián, mi guía, mi protector y mi refugio seguro en cada momento de mi vida, pero especialmente en la hora de mi muerte. Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.