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Magníficat!

¡Para la preservación del Depósito de la FE!
¡Para que venga el Reino de Dios!

QUE VIVA EL ROSARIO

Que viva el Rosario por siglos sin fin,
Tal
grito de guerra los justos darán,
Honores y gloria a la Madre de Dios,
Y guerra sin tregua al mundo y Satán.

1. Guardias valerosos, armaos del Rosario,
Del rudo combate la hora llegó;
El mundo y demonio unidos están,
Piadosos guerreros marchad con valor.

2. Sus arpas de oro los Ángeles pulsan,
Y en trono de soles os mira Jesús;
¡Defiendan la Iglesia, su Jefe y su templo!
¡
Que os una el Rosario por siempre a la Cruz!

3. Cadena divina de rosas y lirios,
Es para nosotros el Santo rosario;
Mas para el demonio cadena de hierro,
Que deja vencido tan fiero contrario.

4. Gloria, gloria, oh Reina de cielos y tierra,
Ciña Vuestra frente, divino laurel;
Luchad con nosotros y a Vuestra morada,
Llevadnos, Piadosa, después de vencer.

5. Guardias valerosos, armaos del Rosario,
Del rudo combate la hora llegó;
El mundo y demonio unidos están,
Piadosos guerreros marchad con valor.

MÉTODO PARA REZAR EL ROSARIO CON FRUTA

según San Luis María de Montfort

Oración preparatoria​


Me uno a todos los Santos y a los Santos Ángeles que están en el Cielo, a todos los justos que están en la tierra, a todas las almas fieles que están en este lugar. Me uno a Vos, Jesús mío, para alabar dignamente a Vuestra santa Madre, y para alabaros en Ella y a través de Ella. Renuncio a todas las distracciones que me vendrán durante este Rosario que quiero rezar con modestia, atención y devoción, como si fuera el último de mi vida. Amén.

Os ofrecemos, Señor Jesús, este Credo para honrar todos los Misterios de nuestra Fe: este Padrenuestro y las tres Avemarías, para honrar la unidad de Vuestra Esencia, la Trinidad de Vuestras Personas. Os pedimos una fe viva, una esperanza firme y una caridad ardiente. Amén.

A cada misterio, después de estas palabras: Bendita Tú eres entre las mujeres y bendito es Tu Hijo Jesús, se añade unas pequeñas palabras para recordar y honrar el misterio de manera especial, por ejemplo: JESÚS encarnado, JESÚS santificando, etc., como se marca en cada decena.

Misterios Gozosos

Primer Misterio: La Anunciación y la Encarnación del Verbo.

Pidamos la virtud de una profunda humildad.

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta primera decena en honor de Vuestra Encarnación en el seno de María, y Os pedimos por este misterio y por Su intercesión una profunda humildad. Amén.

A los diez Ave Marías se añade: Jesús Encarnado.

Después de Oh mi Jesús... se añade: Las gracias del misterio de la Encarnación, descienden a nuestras almas. Amén.

Segundo Misterio: La Visitación de María a Su prima Isabel

Pidamos una generosa caridad para todos nuestros hermanos.

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta segunda decena en honor de la Visitación de Vuestra Santa Madre a Su prima Santa Isabel, y de la santificación de San Juan Bautista, y Os pedimos, por este misterio y por la intercesión de Vuestra Santa Madre, la caridad hacia nuestro prójimo.

A los diez Ave Marías se añade: Jesús santificando.

Después de Oh mi Jesús… se añade: Las gracias del misterio de la Visitación, descienden a nuestras almas. Amén.

Tercer Misterio: El Nacimiento de Jesús en el establo de Belén

Pidamos el amor a la pobreza y el desapego de todas las cosas pasajeras.

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta tercera decena en honor a Vuestra Natividad en el establo de Belén, y Os pedimos por este misterio y por la intercesión de Vuestra Santa Madre el desprendimiento de los bienes del mundo, el desprecio de las riquezas y el amor a la pobreza. Amén.

A los diez Ave Marías se añade: Jesús recién nacido.

Después de Oh mi Jesús… se añade: Las gracias del misterio del nacimiento de Jesús, descienden a nuestras almas. Amén.

Cuarto Misterio: La Presentación de Jesús en el Templo

Pidamos una perfecta obediencia a todas las voluntades de Dios.

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de Vuestra Presentación en el Templo, y de la Purificación de María; y Os pedimos por este misterio, y por Su intercesión, una gran pureza de cuerpo y mente. Amén.

A los diez Ave Marías se añade: Jesús sacrificándose.

Después de Oh mi Jesús… se añade: Las gracias del misterio de la Purificación, descienden a nuestras almas. Amén.

Quinto Misterio: La pérdida y el recobro de Jesús en el Templo

Pidamos buscar el placer de Dios en todas nuestras acciones.

Os ofrecemos, Señor Jesús, esta cuarta decena en honor de Vuestro hallazgo en el Templo por María; y Os pedimos por este misterio, y por Su intercesión, una gran pureza de cuerpo y mente. Amén.

A los diez Ave Marías se añade: Jesús enseñando.

Después de Oh mi Jesús… se añade: Las gracias del misterio del Recobro de Jesús, descienden a nuestras almas. Amén.

¡Dios Te salve, Reina y Madre!

Dios Te salve, Reina y Madre de misericordia, Vida, Dulzura y Esperanza nuestra. Dios Te salve.

A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

¡Ea! Pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre, ¡Oh Clemente! ¡Oh Piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!

V. Rogad por nosotros, Santa Madre de Dios.

R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo. Amén.

V. Las almas de los fieles difuntos,

R. Por la misericordia de Dios, descansen en paz. Amén.

«El Rosario es un arma poderosa,
pero que sólo los humildes saben reconocer y utilizar.»

Padre Juan Gregorio de la Trinidad