Si no encuentra lo que busca,
puede enviar un correo electrónico:
apotres@magnificat.ca

Magníficat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una representación única del Belén.

El encanto del Niño Jesús te hará olvidar tus preocupaciones, tus penas.
Jesús te ofrece el regalo de un corazón de niño lleno de amor, paz y verdadera felicidad.

Los servicios son gratuitos.

Horario:

Misa de Medianoche:
Misa del día:
Visita al Pesebre:


Misa de Medianoche:
Misa de Medianoche:

25 de diciembre, 00:00 h.
25 de diciembre, 10:00 h.
del 25 de diciembre al 31 de enero,
de 9.00 a 18.00 h.

1 de enero, 00:00 h.
6 de enero, 00:00 h.

Misa de Medianoche: 25 de diciembre, 00:00 h.
Misa de día: 25 de diciembre, 10:00 h.
Visita al Belén: 25 dic - 31 ene, 9:00-18:00.
Misa de Medianoche: 1 de enero, 00:00 h.
Misa de Medianoche: 6 de enero, 00:00 h.

Reservación:

(819) 688-5225

Nuestra dirección:

290 7e rang - Mont-Tremblant - Québec - Canada - J8E 1Y4

Jesús Crucificado

Miércoles de Ceniza – Inicio de la Cuaresma

Cuando se acerque el sacerdote para marcarnos de la ceniza, a señalarle con el sello de la penitencia, acepta sumiso la sentencia de muerte que Dios mismo pronunciará sobre ti al decirte: «Acuérdate, hombre, que eres polvo y en polvo te volverás.» Humíllate y recuerda que por haber querido ser como dioses, prefiriendo tu capricho al querer de tu Señor, has sido condenado a morir. Pensemos en la inacabable secuela de pecados que añadimos al de Adán, y admiremos la clemencia de Dios que Se contentará con una sola muerte por tantas rebeldías.

Antifonas

Mudemos el vestido en ceniza y cilicio: ayunemos, y lloremos ante el Señor: porque nuestro Dios es muy misericordioso para perdonar nuestros pecados. – Entre el vestíbulo y el altar llorarán los sacerdotes, ministros del Señor, y dirán: Perdona, Señor, perdona a Tu pueblo: y no cierres, Señor, las bocas de los que Te cantan.

Oración

Mejoremos lo que pecamos por ignorancia: no sea que, sorprendidos por el día de la muerte, busquemos espacio para la penitencia, y no podamos hallarlo. Atiende, Señor, y ten compasión: porque hemos pecado contra Ti. Ayúdanos, oh Dios, Salvador nuestro: y, por el honor de Tu nombre, líbranos, Señor. Atiende, Señor, y ten compasión. – Concédenos, Señor, la gracia de comenzar con santos ayunos la carrera de la milicia cristiana: para que, al luchar contra los espíritus malignos, seamos protegidos con los auxilios de la continencia. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.