Para la preservación del Depósito de la Fe.

¡Para que llegue el Reino de Dios!

MAGNIFICAT

La Orden del Magníficat de la Madre de Dios tiene la siguiente finalidad especial la preservación del Depósito de la Fe a través de la educación religiosa en todas sus formas. Dios la ha establecido como «baluarte contra la apostasía casi general» que ha invadido la cristiandad y en particular la Iglesia romana.

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Una historia para cada día...

La Sagrada Familia en oración

El «mayor» milagro de Jesucristo

La indiferencia de San Juan de Dios hacia el desprecio supo tomar el carácter más noble cuando fue necesario. Un día, mientras paseaba por el Albaïzin, es decir, la comarca habitada por los moros, fue objeto de numerosos insultos e infamias. Los estaba soportando sin decir nada, cuando uno de los más insolentes de esta chusma, acercándose a él, le apostrofó así: «Dinos entonces, cristiano, ¿qué milagros hizo Jesucristo?» El Santo le respondió con una firmeza llena de modestia: «No es un pequeño milagro que, en medio de los ultrajes con los que me cubren, Él me dé la fuerza para sufrirlos, y que por amor a Su ley no haga aquí nada indigno del nombre cristiano.»

Otras historias...

Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo y de la Madre de Dios. Amén.

Oración preparatoria

¡Oh Jesús! Vamos a caminar con Vos por el camino del calvario que fue tan doloroso para Vos. Háganos comprender la grandeza de Vuestros sufrimientos, toque nuestros corazones con tierna compasión al ver Vuestros tormentos, para aumentar en nosotros el arrepentimiento de nuestras faltas y el amor que deseamos tener por Vos.
Dígnaos aplicarnos a todos los infinitos méritos de Vuestra Pasión, y en memoria de Vuestras penas, tened misericordia de las almas del Purgatorio, especialmente de las más abandonadas.

Oh Divina María, Vos nos enseñasteis primero a hacer el Vía Crucis, obtenednos la gracia de seguir a Jesús con los sentimientos de Vuestro Corazón mientras Lo acompañabais en el camino del Calvario. Concédenos que podamos llorar con Vos, y que amemos a Vuestro divino Hijo como Vos. Pedimos esto en nombre de Su adorable Corazón. Amén.