Si no encuentra lo que busca,
puede enviar un correo electrónico:
apotres@magnificat.ca

Magníficat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una representación única del Belén.

El encanto del Niño Jesús te hará olvidar tus preocupaciones, tus penas.
Jesús te ofrece el regalo de un corazón de niño lleno de amor, paz y verdadera felicidad.

Los servicios son gratuitos.

Horario:

Misa de Medianoche:
Misa del día:
Visita al Pesebre:


Misa de Medianoche:
Misa de Medianoche:

25 de diciembre, 00:00 h.
25 de diciembre, 10:00 h.
del 25 de diciembre al 31 de enero,
de 9.00 a 18.00 h.

1 de enero, 00:00 h.
6 de enero, 00:00 h.

Misa de Medianoche: 25 de diciembre, 00:00 h.
Misa de día: 25 de diciembre, 10:00 h.
Visita al Belén: 25 dic - 31 ene, 9:00-18:00.
Misa de Medianoche: 1 de enero, 00:00 h.
Misa de Medianoche: 6 de enero, 00:00 h.

Reservación:

(819) 688-5225

Nuestra dirección:

290 7e rang - Mont-Tremblant - Québec - Canada - J8E 1Y4

Una historia para cada día...

Nuestra Señora de la Asunción

El recurso de la Señora Rivier a la Santísima Virgen María.

La Venerable Ana María Rivier, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Presentación de María, era todavía una niña pequeña cuando ya le gustaba pasar horas enteras a los pies de su Patrona. Le habló con la ingenua confianza de una niña que habla con su madre. Esta devoción no hizo más que crecer en ella a medida que envejecía, y estallaba a veces en vivas aspiraciones, en arrebatos del corazón: «¡Virgen Santísima, ayúdame! rápido, Madre, rápido!» a veces en prolongados discursos: «Virgen Santísima –le decía–, necesitamos tal o cual cosa. ¿Me negarás lo que Te pido? Sabes muy bien que es por Tu divino Hijo y por Ti.» Su recurso habitual en sus problemas era enviar a sus huérfanos o a sus Hermanas a rezar el rosario ante la estatua de la Santísima Virgen. Ella misma ponía sus peticiones en Su altar con una sencillez conmovedora; repetía a menudo a su Congregación que María era su Fundadora, su Madre, la primera Superiora, y su deseo más ardiente era que su comunidad fuera la Compañía de María. Y puede decirse que toda la vida de esta admirable mujer fue una reciprocidad de oraciones y gracias, de confianza y de favor entre ella y su santa Madre.

Otras historias...