Busqueda
Generic filters

Si no encuentra lo que busca,
puede enviar un correo electrónico:
apotres@magnificat.ca

Magnificat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una historia para cada día...

Nuestra Señora de la Asunción

Las promesas de María justificadas.

En ocasiones, nuestro enemigo se transforma en un ángel de luz para asustar a las almas más santas; pero nunca debemos desesperar de su salvación. Esta seguridad es especialmente apropiada para los siervos de María. San Bernardo Tolomei, fundador de los Padres del Monte Olivete, no había descuidado ningún medio para honrar a la Madre de Jesús. Un día se sintió extraordinariamente turbado al pensar que no estaba eternamente salvado y que no había obtenido el perdón de sus pecados. A veces, Dios permite que estas grandes tormentas pongan a prueba nuestra fe, para luego coronar nuestra fidelidad. Pero estos pensamientos angustiosos aumentaban en violencia de un momento a otro; el Santo estaba abrumado por ellos, cuando su buena Madre Se le presentó. «Bernardo, ¿qué temes? ¿El pasado? Dios te ha perdonado; el presente… tu vida Le agrada; el futuro… Nunca te fallaré, hijo Mío.» Ante estas palabras, San Bernardo Tolomei se sintió consolado y experimentó, en vida y en muerte, la verdad de las promesas de María.

Otras historias...