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Novena a la Inmaculada Concepción

La Virgen María, Niña

 Comienza el 29 de noviembre

«Debemos rezar mucho a la Santísima Virgen María, la Inmaculada Concepción, cuya misión es aplastar la cabeza de la serpiente. Satanás se asusta ante la sola mención de la Inmaculada Concepción. En cuanto las cosas no vayan bien, en cuanto sientas un mal humor, una revuelta en tu interior, di: Oh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos. También debemos invocar a la Santísima Virgen bajo el título de Reina de los Ejércitos Celestiales: Oh María, Generalísima de los Ejércitos Celestiales, protegednos.»

Padre Juan Gregorio de la Trinidad

Primer día

Aquí estoy a Vuestros sagrados pies, oh Virgen Inmaculada; me alegro mucho con Vos de haber sido elegida desde toda la eternidad para ser la Madre del Verbo eterno, y preservada de la mancha original. Doy gracias y bendigo a la Santísima Trinidad, que Os enriqueció con estos gloriosos privilegios el día de Vuestra Concepción; y Os ruego humildemente que me obtengáis la gracia de triunfar sobre los tristes efectos que el pecado original ha producido en mí. Que, por Vuestra intercesión, lo consiga y no deje nunca de amar a mi Dios.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Segundo día

Oh María, lirio inmaculado y resplandeciente de pureza, me alegro con Vos de que, desde el primer momento de Vuestra Concepción, estuvisteis llena de gracias y dotada del perfecto uso de la razón. Doy gracias y adoro a la Santísima Trinidad, que Os ha embellecido con tan sublimes dones; y me confieso ante Vos, viéndome tan falto de gracias. Oh Vos, que estáis tan llena de favores celestiales, dignaos comunicar algo de ellos a mi alma, y hacedme partícipe de los tesoros de Vuestra Inmaculada Concepción.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Tercer día

Oh María, rosa mística de la que se exhala un perfume de pureza, me alegro con Vos en el glorioso triunfo que habéis obtenido sobre la serpiente del infierno en Vuestra Inmaculada Concepción, y en el hecho de que fuisteis concebida sin la mancha del pecado original. Agradezco y alabo, de todo corazón, a la Santísima Trinidad por haberos concedido tan hermoso privilegio; y Os ruego que me obtengáis la fuerza para triunfar sobre todas las asechanzas del espíritu enemigo, y no contaminar mi alma con el pecado. Ah, sed siempre mi ayuda, y que con Vuestra protección salga siempre victorioso de los enemigos comunes de nuestra salvación.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Cuarto día

Oh Virgen María, espejo de pureza inmaculada, me llena de alegría ver que desde el primer momento de Vuestra Concepción se infundieron en Vos las virtudes más sublimes y perfectas con todos los dones del Espíritu Santo. Agradezco y alabo a la Santísima Trinidad por haberos adornada con todos estos privilegios; y Os ruego, oh Madre de la bondad, que me alcancéis la gracia de practicar las virtudes a Vuestro ejemplo, y me hagáis digno de recibir los dones y las gracias del Espíritu Santo.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Quinto día

Oh María, Estrella que brilla con pureza como la luna en medio de la noche, me alegro con Vos de que el misterio de Vuestra Inmaculada Concepción haya mostrado a la humanidad los primeros destellos de su salvación y haya dado alegría al mundo. Agradezco y bendigo a la Santísima Trinidad por haberos glorificada tan magníficamente; y Os ruego que me alcancéis la gracia de saber aprovechar los frutos de la Pasión y Muerte de Jesús, Vuestro Hijo, para que, lejos de hacer inútil la sangre que derramó por mí en la cruz, pueda extraer de ella una vida santa y una salvación eterna.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Sexto día

Oh María, Estrella resplandeciente de pureza, sin nube ni mancha, me alegro con Vos de que Vuestra Inmaculada Concepción haya deleitado a todos los Ángeles del cielo. Agradezco y bendigo a la Santísima Trinidad por haberos honrada con tal favor, y Os suplico que un día me hagáis partícipe de este gozo celestial, para que pueda alabaros y bendeciros, en compañía de los ángeles, en la eternidad.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Séptimo día

Oh María, aurora recién nacida de toda pureza, estoy con Vos en el gozo y la admiración al ver este primer momento de Vuestra Inmaculada Concepción, en el que la Divina Bondad Os ha confirmada en la gracia y Os ha hecho impecable; doy gracias y exalto a la Santísima Trinidad por haberos distinguida, sólo a Vos, de todas las criaturas por este singular privilegio: Oh santa Virgen, alcanzadme la gracia de aborrecer el pecado, de odiarlo más que todos los demás males y de preferir morir antes que ofender a Dios.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Octavo día

Oh Virgen María, Sol sin mancha, Os felicito y me alegro con Vos que en Vuestra Inmaculada Concepción Dios Os ha dado una gracia más alta y abundante que las de todos los Ángeles y Santos, en el punto más alto de su perfección. Agradezco a la Santísima Trinidad, y admiro Su infinita bondad, por haberos concedido esta insigne prerrogativa. Ah, hacedlo, Virgen Santa, para que corresponda siempre a la gracia divina y no abuse nunca de ella: cambiad mi corazón, para que empiece, desde este momento, a corregirme.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

Noveno día

Oh María, Madre y Virgen Inmaculada, luz resplandeciente de santidad y modelo de pureza, tan pronto como fuisteis concebida, adorasteis profundamente a Dios y Le agradecisteis que Se hubiera dignado servirse de Vos para levantar la antigua maldición y derramar la mayor bendición sobre los hijos de Adán: ¡oh! Que esta bendición encienda en mi corazón el fuego del amor divino; que lo encienda con las llamas que Os consumen, para que pueda amar a Dios constantemente aquí abajo, poseerlo eternamente en el cielo, darle en esa bendita morada la más viva acción de gracias por los privilegios sobresalientes que Os ha concedido; y finalmente entregarme a la dulce alegría de veros coronada con tanta gloria y honor en lo más alto del Cielo.

3 Ave María…

Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María.

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