A San José para obtener la devoción a Jesús Crucificado

San José no fue testigo de los infinitos sufrimientos de Jesús durante Su Pasión y muerte en la Cruz. Pero San José sabía que Jesús había venido a la tierra para redimir a los hombres al precio de Su Sangre. Toda su vida, San José meditó sobre los futuros sufrimientos de su divino Hijo.

Oh Santo Patriarca, por las lágrimas que derramas al contemplar de antemano la Pasión de tu Jesús, obtén para mí un recuerdo continuo y tierno de los sufrimientos de mi Redentor, y por las santas llamas de amor que esas contemplaciones encendieron en tu corazón, obtén para mi alma una chispa, que por sus pecados contribuyó tanto a los sufrimientos de Jesús. Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.