A San Juan Bautista, Precursor del Salvador

San Juan Bautista
La misión de Juan el Bautista era anunciar la venida del Salvador prometido a la tierra y preparar al pueblo predicando la oración y la penitencia. El martirio selló su vida y le ganó la gloria inmortal en el Cielo.

Oh, San Juan Bautista,
ilustre precursor del Mesías, tú a quien el Salvador proclamó
el más grande entre los hijos de los hombres,
y que el Santo Padre, el Papa Pío X…
dio a los canadienses franceses como un patrón especial;
se ha preparado maravillosamente,
por tu vida austera, penitente y angelical,
los caminos hacia el Reino del Cordero Redentor.

Os rogamos que os dignéis a obtener para nosotros la gracia
para caminar sobre tus gloriosos pasos,
para mantener la fe de nuestros padres,
para defender celosamente los intereses de la Santa Iglesia Católica,
y para realizar los propósitos de la Divina Providencia…
en cada uno de nosotros, para que después del exilio de esta vida,
podemos encontrarnos de nuevo en la Patria Celestial,
para cantar las alabanzas del Rey Eterno de todos los pueblos,
durante siglos y siglos.
Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.