Oración corta pero intensa compuesta por San Estanislao Kostka. Se puede repetir a menudo durante el día para ofrecer todo a nuestra Reina y Madre y recibir Su ayuda en todas nuestras necesidades.

Te ofrezco, oh mi tierna Madre, mi trabajo y mis penas, mi espíritu y mi corazón; dígnate aceptar este pequeño homenaje con mi respeto y amor por Ti, y ofrécelo a Jesucristo, Tu divino Hijo y mi Salvador.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.