Oh Espíritu Santo, dígnate renovar este Pentecostés para nosotros, para la mayor gloria de Dios, para la resurrección de la Iglesia y la salvación de las almas. Padre Juan Gregorio

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de Vuestros fieles y enciende en ellos el fuego de Vuestro amor.
V/ Envía, Señor, Vuestro Espíritu, y todo será creado,
R/ Y renovarás la faz de la tierra.
Oremos: Oh Dios, que habéis instruido los corazones de Vuestros fieles por la luz del Espíritu Santo, dadnos, por este mismo Espíritu, probar el bien y alegraros sin cesar de Su consolación. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.