Oremos por los vivos y los muertos

Recemos por todos nuestros hermanos y hermanas de la tierra, especialmente por las almas que más lo necesitan.

Derrama, Señor, Tus bendiciones sobre el Padre de la Cristiandad, sobre mis padres, mis benefactores, mis amigos y mis enemigos.
Protege a todos aquellos que me has dado como maestros, tanto espirituales como temporales. Ayude a los pobres, los prisioneros, los afligidos, los viajeros, los enfermos y los moribundos. Convierte a los herejes e ilumina a los infieles.
Dios de bondad y misericordia, ten piedad también de las almas de los fieles que están en el purgatorio. Ponga fin a sus sufrimientos, y dé a aquellos por los que estoy obligado a rezar, descanso y luz eterna. Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.