Podemos recitar esta oración de San Alfonso de Ligorio, por nosotros mismos, por los que amamos y por todas las almas que van a morir hoy.

Oh María, soberana mía, Madre mía, por los méritos del dolor que experimentaste cuando viste, ante tus ojos, a tu Hijo soportar tan crueles sufrimientos, inclinando la cabeza y exhalando en la Cruz, te ruego que me consigas una buena muerte.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.