Esta oración de agradecimiento se recomienda como una oración vespertina.

¿Qué acción de gracias Os daré, Dios mío, por todas las cosas buenas que he recibido de Vos? Habéis pensado en mí desde toda la eternidad, me habéis sacado de la nada, habéis dado Vuestra vida para redimirme, y todavía me llenáis cada día con una infinidad de favores. ¡Ay! Señor, ¿qué puedo hacer en agradecimiento por tanta bondad? Uníos a mí, Espíritus benditos, para alabar al Dios de las misericordias, que nunca deja de hacer el bien a la más indigna e ingrata de Sus criaturas.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.