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Magníficat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una representación única del Belén.

El encanto del Niño Jesús te hará olvidar tus preocupaciones, tus penas.
Jesús te ofrece el regalo de un corazón de niño lleno de amor, paz y verdadera felicidad.

Los servicios son gratuitos.

Horario:

Misa de Medianoche:
Misa del día:
Visita al Pesebre:


Misa de Medianoche:
Misa de Medianoche:

25 de diciembre, 00:00 h.
25 de diciembre, 10:00 h.
del 25 de diciembre al 31 de enero,
de 9.00 a 18.00 h.

1 de enero, 00:00 h.
6 de enero, 00:00 h.

Misa de Medianoche: 25 de diciembre, 00:00 h.
Misa de día: 25 de diciembre, 10:00 h.
Visita al Belén: 25 dic - 31 ene, 9:00-18:00.
Misa de Medianoche: 1 de enero, 00:00 h.
Misa de Medianoche: 6 de enero, 00:00 h.

Reservación:

(819) 688-5225

Nuestra dirección:

290 7e rang - Mont-Tremblant - Québec - Canada - J8E 1Y4

Una historia para cada día...

San José

Se invoca el santo nombre de José.

Cuentan personas confiables que un joven de mal carácter, cediendo a la desesperación, un día comenzó a llamar a los demonios. Les conjuró para que lo arrojaran a un pozo de la casa y se llevaran su alma a los fuegos eternos. Y, de repente, vio a esos demonios con distintas apariencias preparándose para cumplir su deseo. Eran tan horribles que el joven, asustado, se arrepintió de su fatal petición. Inmediatamente, este joven desesperado, embargado por la confianza, invocó a San José, y ante la invocación de este nombre, todos sus enemigos huyeron. Este desafortunado joven volvió entonces a sí mismo, reformó su vida y, recordando la gracia obtenida por su benefactor, mandó hacer un cuadro votivo que puede verse en Roma en la iglesia de la Rotonda. (Pedini, Mes de San José).

Curación obtenida por San José.

Hace tiempo que un alumno se vio reducido por su mala salud a poder seguir su clase sólo a distancia. Uno de sus maestros le sugirió la idea de realizar una novena en honor a San José, y decidió hacerlo con la firme confianza de recuperarse; pero apenas comenzó, se sintió mucho peor que antes, y se vio obligado a permanecer en cama. «Tanto mejor, dijo, ¡pues sólo se hará más evidente el poder de San José!» Decía la verdad, pues al final de la novena se encontró completamente curado y con fuerzas para retomar sus estudios y ponerse al nivel de la clase. Poco después, su hermana le dijo que estaba enferma, y él le respondió que conocía un remedio soberano, que lo único que tenía que hacer era invocar a San José, y que el que había curado al hermano también curaría a la hermana. (Padre Patrignagni)

Como siempre vivió en perfecta armonía de corazón y alma con Jesús y María, San José tiene el poder de ayudarnos en nuestro camino hacia la perfección.

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