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Magníficat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una representación única del Belén.

El encanto del Niño Jesús te hará olvidar tus preocupaciones, tus penas.
Jesús te ofrece el regalo de un corazón de niño lleno de amor, paz y verdadera felicidad.

Los servicios son gratuitos.

Horario:

Misa de Medianoche:
Misa del día:
Visita al Pesebre:


Misa de Medianoche:
Misa de Medianoche:

25 de diciembre, 00:00 h.
25 de diciembre, 10:00 h.
del 25 de diciembre al 31 de enero,
de 9.00 a 18.00 h.

1 de enero, 00:00 h.
6 de enero, 00:00 h.

Misa de Medianoche: 25 de diciembre, 00:00 h.
Misa de día: 25 de diciembre, 10:00 h.
Visita al Belén: 25 dic - 31 ene, 9:00-18:00.
Misa de Medianoche: 1 de enero, 00:00 h.
Misa de Medianoche: 6 de enero, 00:00 h.

Reservación:

(819) 688-5225

Nuestra dirección:

290 7e rang - Mont-Tremblant - Québec - Canada - J8E 1Y4

Una historia para cada día...

Jesucristo llama a la puerta de nuestro corazón.

El maniqueo y el ermitaño católico.

En la Tebaida, donde vivían muchos reclusos ortodoxos, había también un maniqueo (miembro de una secta herética del cristianismo primitivo). Un día, durante una excursión, se extravió y se encontró cerca de la cabaña de un ermitaño católico hacia el atardecer. Temiendo ser presa de los animales salvajes del desierto, decidió llamar a la puerta de la cabaña. Al entrar se disculpó por haber pedido un lugar para pasar la noche, a pesar de ser un hereje. El recluso lo recibió cordialmente y le preparó un mullido lecho. Al ver esto, el hereje se dijo: «Este hombre es verdaderamente un siervo de Dios, pues la caridad es, según la palabra del Salvador, la señal más segura de los discípulos de Dios. Un maniqueo no habría recibido a un cristiano con la misma amabilidad». Esto le conmovió tanto que volvió al seno de la Iglesia.

San Pacomio.

Un hecho similar se relata de San Pacomus, el gran fundador de los monjes en Egipto. Siendo todavía soldado y pagano, se alojó una vez en una familia cristiana de la ciudad de Tebas, y fue tratado con todo el respeto como si fuera un hijo de la familia. Esta conducta causó la mayor impresión en su alma, y concibió instintivamente el respeto por la religión que lo inspiraba. Esta fue la causa de sus estudios posteriores, que le condujeron al cristianismo y a la organización de la vida monástica, donde adquirió tantos méritos.

Los Santos supieron ganarse el corazón de los herejes y pecadores con su caridad. La dureza y la intolerancia habrían producido el efecto contrario. Nuestro Señor nos diría: «Ve y haz lo mismo». Debemos ser tolerantes con los que no son miembros de la Iglesia, pues aunque estén en el error, son nuestros hermanos.

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