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Notre Dame du Laus

Historia del primer santuario dedicado a la Virgen María

De todas las peregrinaciones que tiene la España católica, una de las más famosas es sin duda el santuario dedicado a Dios bajo la advocación de Nuestra Señora del Pilar. Cuando los doce primeros Apóstoles se dispersaron para evangelizar el mundo, Santiago el Mayor fue conducido por la Providencia a España. A pesar del ardor de su celo, su ministerio resultó casi infructuoso.

Según una antigua y piadosa tradición, Santiago, después de haber visitado Oviedo, Padrón y otros lugares, se había detenido por más tiempo en Zaragoza, donde había hecho varios discípulos. Los reunía cada tarde en un lugar rural, donde los instruía y les hablaba del reino de Dios. Sin embargo, su éxito no estuvo a la altura del ardor de sus deseos, ya que el progreso de la buena Nueva fue lento, la semilla que había sembrado apenas levantaba y el número de almas que pudo ganar para Jesucristo fue pequeño. Le invadió un gran dolor, y al llegar la noche tomó consigo a sus discípulos, siguiendo el ejemplo del divino Maestro, y los condujo a las orillas del Ebro, como Jesús llevaba a los Suyos a las orillas del Jordán, y allí rezó junto a ellos con muchas lágrimas.

Mientras se entregaba a sus piadosos sollozos y gemidos, los fieles que rodeaban al santo Apóstol oyeron los coros de los ángeles que cantaban con un ritmo divino: ¡Ave, María, gratia plena! Inmediatamente vieron, en medio de los espíritus celestiales, radiante de belleza, la figura de una dama apoyada en una columna de mármol. Santiago reconoció a la Madre de Dios y se postró ante Ella. La Santísima Virgen María le dijo: «En este mismo lugar, construye una iglesia a Dios en Mi nombre, pues sé que esta parte de España Me será muy devota y afectuosa. A partir de ahora, lo tomo bajo Mi cuidado y protección.» Después de estas palabras, la visión desapareció, y el santo Apóstol llevó a cabo lo que se le había ordenado desde el cielo: construyó una capilla que se llamó Nuestra Señora del Pilar, porque la Santísima Virgen Se le había aparecido sobre una columna de jaspe.

No sabemos cuánto tiempo permaneció el santo Apóstol en España, pero lo que sí es cierto es que regresó a Jerusalén, donde fue martirizado y fue el primero de los apóstoles en derramar su sangre por la causa de Jesucristo.

(Padre Huguet)

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