Para la preservación del Depósito de la Fe.

¡Para que llegue el Reino de Dios!

MAGNIFICAT

La Orden del Magníficat de la Madre de Dios tiene la siguiente finalidad especial la preservación del Depósito de la Fe a través de la educación religiosa en todas sus formas. Dios la ha establecido como «baluarte contra la apostasía casi general» que ha invadido la cristiandad y en particular la Iglesia romana.

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Una historia para cada día...

Nuestra Señora del Purgatorio

El perdón heroico

A mediados del siglo XIX, la archiduquesa Sofía, madre del emperador de Austria, dio un bello y sublime ejemplo de caridad cristiana. Cuando se le comunicó a esta princesa la ejecución de Lebenyi, que, como es sabido, había atentado contra la vida del joven y caballeroso emperador Francisco José y lo había herido gravemente, dijo: «¿A alguien en este vasto imperio se le ocurrirá rezar por el alma de este desgraciado? Pues bien, quiero asumir este deber que prescribe nuestra santa religión; olvido que me ha causado el mayor dolor que puede llegar al corazón de una madre preocupada por la vida de su hijo, y, como cristiana, he resuelto hacer celebrar misas de aniversario, desde hoy, por el alma de este desgraciado.»

(Publicado por la Archiduquesa en el Journal du peuple)

Otras historias...

Señal de la Cruz

En el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo y de la Madre de Dios. Amén.

Oración preparatoria

¡Oh Jesús! Vamos a caminar con Vos por el camino del calvario que fue tan doloroso para Vos. Háganos comprender la grandeza de Vuestros sufrimientos, toque nuestros corazones con tierna compasión al ver Vuestros tormentos, para aumentar en nosotros el arrepentimiento de nuestras faltas y el amor que deseamos tener por Vos.
Dígnaos aplicarnos a todos los infinitos méritos de Vuestra Pasión, y en memoria de Vuestras penas, tened misericordia de las almas del Purgatorio, especialmente de las más abandonadas.

Oh Divina María, Vos nos enseñasteis primero a hacer el Vía Crucis, obtenednos la gracia de seguir a Jesús con los sentimientos de Vuestro Corazón mientras Lo acompañabais en el camino del Calvario. Concédenos que podamos llorar con Vos, y que amemos a Vuestro divino Hijo como Vos. Pedimos esto en nombre de Su adorable Corazón. Amén.