Oración a María después de la Comunión

La Virgen María y el Niño Jesús

Oh María, Virgen Guardiana Vos que tan perfectamente guardasteis a Jesús en Vos, dignáos guardarlo en mí para que yo a mi vez Lo entregue a las almas.
Oh María, estad allí cuando no esté. Habladle cuando no Le hable. Escuchadle cuando esté distraído. Rodeadle cuando esté distante. Calentadlo cuando mi pobre corazón esté demasiado frío. Reparad mis involuntarios y pasajeros olvidos. No permitáis nunca que me separe de Él. En la hora de mi muerte, llamadme, mandadme para que pueda ir a alabaros eternamente en el cielo. Amén.

Jesús mío, perdón y misericordia: por los méritos de Vuestras Santas Llagas y los sufrimientos de Vuestra Santísima Madre.