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Magníficat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una representación única del Belén.

El encanto del Niño Jesús te hará olvidar tus preocupaciones, tus penas.
Jesús te ofrece el regalo de un corazón de niño lleno de amor, paz y verdadera felicidad.

Los servicios son gratuitos.

Horario:

Misa de Medianoche:
Misa del día:
Visita al Pesebre:


Misa de Medianoche:
Misa de Medianoche:

25 de diciembre, 00:00 h.
25 de diciembre, 10:00 h.
del 25 de diciembre al 31 de enero,
de 9.00 a 18.00 h.

1 de enero, 00:00 h.
6 de enero, 00:00 h.

Misa de Medianoche: 25 de diciembre, 00:00 h.
Misa de día: 25 de diciembre, 10:00 h.
Visita al Belén: 25 dic - 31 ene, 9:00-18:00.
Misa de Medianoche: 1 de enero, 00:00 h.
Misa de Medianoche: 6 de enero, 00:00 h.

Reservación:

(819) 688-5225

Nuestra dirección:

290 7e rang - Mont-Tremblant - Québec - Canada - J8E 1Y4

Una historia para cada día...

Sagrada Familia

Una página en blanco.

En el curso de una entrevista, uno de los interlocutores preguntó al otro, el erudito Buchenau, qué fe profesaba. «Ninguna, respondió el otro, en términos religiosos soy una página en blanco. – Cuidado, respondió el primero, no sea que el diablo ponga su nombre.» Estas valientes palabras causaron una profunda impresión en el incrédulo, que nunca las olvidó durante el resto de su vida. Cooperó con la gracia, prestando más atención a los asuntos religiosos, y comenzó a rezar de nuevo como su madre le había enseñado.

La fe es un don de Dios

Un famoso médico pronunció una vez una docta conferencia sobre el nerviosismo ante un numeroso público, que fue muy aplaudida por su claridad y por el talento del orador para la divulgación. Al final, uno de los oyentes se acercó y le dijo: «A pesar de sus explicaciones, doctor, no entiendo esta cuestión del nerviosismo». El médico contestó con una sonrisa: «En efecto, señor, puedo dar aclaraciones, pero no inteligencia: eso es cuestión de talento».

Lo mismo ocurre con las verdades religiosas. El predicador y el catequista pueden explicarlos, motivarlos, defenderlos; pero la fe en sí misma no pueden comunicarla a nadie, pues es un don gratuito de Dios: esta gracia puede obtenerse con un vivo deseo de la verdad, con una vida honesta y con la oración.

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