Busqueda
Generic filters

Si no encuentra lo que busca,
puede enviar un correo electrónico:
apotres@magnificat.ca

Magnificat!

¡Para la preservación del Depósito de la Fe!
¡Para que venga el Reino de Dios!

Una historia para cada día...

La Sagrada Familia en oración

Las tentaciones no contaminan a las almas que aman a Dios

Santa Catalina de Siena juró desde su infancia vivir en castidad. Cuando entró en religión, el demonio no dejó de atormentarla con horribles pensamientos y representaciones contra la santa virtud de la pureza, pero ella nunca dio el menor consentimiento, sin dejar de rezar y resistir la tentación. Un día, cuando había sido sometida a una tentación más violenta de lo habitual, y el enemigo se había retirado finalmente, Jesucristo Se le apareció para consolarla. «¿Dónde estabas, oh mi divino Esposo -dijo-, cuando me vi en una situación tan terrible? – Yo estaba contigo, respondió Nuestro Señor. – ¿Estabas en medio de las abominaciones que rodeaban mi alma? – Esas abominaciones, respondió el Salvador, no te contaminaron, porque te resultaron aborrecibles; así que la lucha que sostuviste fue una fuente de mérito para ti.»

Otras historias...